Leyendo esta entrada sobre el Blusens G14 en Error 500, me vuelve a la cabeza algo que me rondaba desde siempre: como hemos perdido la perspectiva de ciertas cosas dejándanos deslumbrar por elementos accesorios. En el caso de los reproductores portátiles, podemos leer mil reviews del iPod, mil del Zune y otras tantas del Zen, en cada una leeremos críticas buenas y críticas malas: wifi capado, pantalla pequeña, batería de poca duración, tamaño, interfaz y un largo etcétera, pero deberemos recurrir a foros muy especializados para poder leer una crítica, una comparación o una simple opinión de la calidad de sonido que ofrece cualquiera de ellos. Realmente es sorprendente, alguien se gasta una pasta en comprar uno de estos cacharros y parece que a nadie le importa como suena, como se escucha su inversión, que es para lo que, al fin y al cabo, lo hemos comprado.
Está claro que el 99% de nosotros, simples consumidores, no seremos capaces de diferenciar o de apreciar lo bien o mal que suena el iPod comparado con el Zune o viceversa, y con esto no digo que cualquiera de ellos suene mal, pero al menos deberíamos mostrar un poco más de interés en lo que nos venden y en lo que compramos; ¿qué el Zune no permite pasar canciones vía WIFI?, ¿qué la pantalla del iPod es pequeña comparada con la del otro?, ¿qué el Zen no es tan cool como los otros?, me la suda, te cambio la pantalla de 2,5″ con tropecientos colores, el Wifi y el coolness factor por un par de auriculares decentes (ni siquiera los pido buenos), una batería de larga duración y una calidad de sonido acorde al precio que pago.
PD: Está claro, la reflexión anterior es aplicable a todas y cada una de las cosas por las que nos gastamos el dinero.
Han dicho...