Lo había advertido ya, era cuestión de tiempo que acabase pagando la cuota para obtener una cuenta pro en Flickr, una pena que algo tan fácil y barato no te haga ser mejor fotógrafo.
¿Si merece la pena?, después de meses de darle vueltas he llegado a la conclusión de que no hace falta ser un fotógrafo de la leche para pagar por lucir tus fotos, sino simplemente tener ganas de compartir algunas de las que hagas, bien sean hechas con el móvil o con tu reflex digital. Flickr, junto con algunos de los servicios de Google (Gmail, por supuesto), es uno de los pocos servicios por los que estoy dispuesto a pagar.
Y vosotros, ¿por que servicios online pagaríais?






Han dicho...